Un día, mientras todos salían de sus trabajos, los juguetes exhibieron sus mejores galas en aquella vitrina del costado derecho de la tienda… todo parecía bueno y seguramente, más de uno encontraría esa misma tarde un hogar. -Sin duda alguna, seré yo. -Dijo el Carro de carreras a control remoto. -Tengo muy buen diseño, excelente tracción y mi carga es eficiente para dar muchas horas de diversión. -Muy seguro de sus capacidades, a los presentes informó. -¡Me alegro! Veo que tienes muy buena auto estima, pero esta tarde el que se irá seré yo. -Con un tono de ironía y remarcada alevosía, El Héroe de acción refutó. -Ayer no me han comprado, pues al padre de familia seguramente, algo importante a marcharse lo forzó. -A los demás juguetes, nuestro héroe aclaró. El júbilo y las esperanzas se apoderaron de cada uno de los juguetes. Sin embargo, a medida que la tarde moría nada de esto se concretó, y tal cual los otros días, la resignación a permanecer por siempre en a...
Quizás y algún día el amor te toque, María Dolores, pero mientras eso sucede, que tu amor no se desborde.