Ir al contenido principal

Entradas

Noches de Jazz en el Bar de los Otoños y Girasoles

El saxo marcaba la melodía  mientras el reloj daba las 12 de la media noche. La batería anclada en el costado norte del escenario del Bar Otoños y Girasoles, ubicado frente a la plaza de San Jorge daba la bienvenida con galas y honores al pianista de Jazz que improvisaría hasta que las ganas lo abandonen... la gente expectante guardo silencio durante algunos instantes, era el turno de Marie y su solo de voces agudas y en ocasiones graves, al compás de un  ritmo hipnotizante que aquel viejo contrabajo generaba en el ambiente con claros y muy notables  contrastes. La luna se agitaba entre aplausos de la concurrencia y las más delirantes figuras musicales jamás tocadas nunca antes. Todo el mundo se detiene y luego en silencio sepulcral las notas mueren y con ellas los instantes.  La noche aun es joven en esta ciudad de bares, música y libertades, que se respiran cual oxigeno del aire. La luna, recién desempacó su equipaje.

En la Hoguera de tus Blasfemias

Cual si fuera extraño en su propia tierra el sol yace bajo tus piernas. Mientras tanto los perros esperan sentados a la mesa, mendigando sobras que no quisiste el hombre muere entre tu cuerpo y el de las bestias… humillado entre migajas el cazador se ha vuelto presa, fundiéndose en prologado y nefasto abrazo con las ganas su carne arde en la hoguera de tus blasfemias. Maldita serpiente inmunda que prolonga en cada beso los dolores de este parto sin conciencia, que fulmina el cuerpo mismo con sus ojos de lascivia y ostentosa concupiscencia.

Tu Alma tal cual Arbol de Cerezos

Pese a la distancia entre tu cuerpo y el mío, nuestras almas lograron encontrar equilibrio en la bastedad  del vacío, mientras tanto, allá fuera el mundo material colapsaba ante sus débiles y subjetivas formas, violento e insensato, pero ingenuo y no malvado como alguna vez lo imaginamos.  El ojo humano percibe una determinada cantidad de colores, recibe los estímulos luminosos procedentes del entorno y los transforma en sinfonías de información que viajan a lo más recóndito de nuestros cuerpos nerviosos, mas no logra apreciar de la realidad su máxima y verdadera expresión del todo.  Un día logre ver entre sorpresa y admiración tú alma, incandescente, sencillamente  hermosa, con un delicado tono rosa, de leves matices con inclinación a lo sublime y con tenues pincelazos de energía y fuego que arde, sin embargo, inalterable e inverosímil… cual si fuese un árbol de cerezos plantado en los jardines de mi cuerpo, que va creciendo y dando frutos conforme a es...

Cuando a Nadie le Haga Falta

Me iré un día cuando a nadie le haga falta.  Cuando los higos den su fruto  y los inviernos sean justos. Me marcharé una mañana cuando ya no me necesites un día entre abril y junio para no volver ya nunca borrándome de tu presente y así también de tu futuro. Saldré andando de tu mundo a paso lento, pero seguro... con la mirada en el horizonte recordando amores donde no los hubo.

Morir en Vida

Ayer  te vi buscando en la nada un espacio vacío en donde anclar tu mirada, perdida entre la muchedumbre, absorta, desahuciada.  Te vi llover de a pocos, morir de ti, morir de mí... morir de la gente y de esta tierra que día a día engendra más dolor e indiferencia en quienes como vos ya no tienen esperanza. En tus ojos vi al mundo y sus desaires reflejados en mi cara, lascivos como dagas que se clavan en tu carne, pero que no dañan el cuerpo, sino el alma. Te vi gemir, de dolor y de vergüenza, frustrada e indignada, cual retrato parlante en las paredes de tu casa… con ganas de morir en vida, pues del otro mundo no anhelas nada. Allá, todo es eterno y el dolor se prolonga tirano y despiadado, como la más infinita de las desgracias.

Mientras la Amnesia lo Permita

¡Amnesia voluntaria! remedio casero de fácil preparación. Bueno, efectivo y barato; Gritaba por las calles aquel osado vendedor. Su profesión, la venta y fabricación de sueños encapsulados y pócimas de tocador. Su vida, defender a toda costa su connotada devoción. Su misión, la supervivencia en este mundo consumista que pide a gritos algún tipo de poción, que corte de tajo esté, su dañado corazón…  erradicando total o  parcialmente tantas penas, y que actué como el opio haciéndole olvidar por un instante  su dolor.  Mientras tanto, las horas transcurrían  en aquella plaza donde el sol se poso sobre la torre de aquel viejo reloj, que cansado de vivir, se detuvo integrándose a una larga y marcada ausencia de esta tierra, estableciéndose como manifestante en huelga de hambre  en el medio de las masas que le consultaban con atónita frustración los minutos que no volverían, los que el pasado se trago.  Sin lugar a dudas, dicho producto era la so...

Involucione, descargue gratis.

Quien lo diría, hoy en pleno siglo XXI, la involución esta a la vuelta de la esquina… las paredes hablan, la vida se devalúa, las libertades mueren  y las alcobas se transformaron en oficinas. El hombre, tal cual lo conocemos, cabo su propia tumba en el momento mismo en que acumulo fortuna. Al descubrir el libre albedrío, la religión, el fuego, la avaricia y sucumbir a las locuras. Lo hizo también al forjar deidades, al aniquilar a sus propios semejantes, y en la espera de conquistar los universos más distantes, solo plasmo sus deseos de ambición y extender su tiranía a otras formas de vida, que representen a sus intereses lealtad, sumisión y plusvalía.  ¿A imagen y semejanza de quien fuimos creados? No es ninguna herejía o blasfemia preguntarlo… hasta el menos letrado de nuestra raza cuestionaría la vileza de nuestros actos, si tan solo nos detuviéramos a contemplar que el acabose de nuestro mundo se va acercando, y no es necesario esperar apocalipsis, guerra...