
-Quizá y viva mucho- contesto
papá.
-Yo quiero que viva por siempre-
con voz de mando se pronunció Elisa.
-Si mi vida, ella siempre estará contigo
aun cuando ya no la puedas ver y cuando ya estés grande y tengas hijos les
contaras las horas de diversión que viviste junto a ella-
-Pero, yo no quiero que muera-
-Es inevitable querida mía, todos
algún día moriremos… ¿Pero sabes qué es lo importante?
-¿El qué papito?
-Saber vivir y amar a nuestros
seres queridos mientras aun estamos vivos-
Con un fuerte abrazo y un beso en
la mejilla papito había explicado el indescifrable enigma del amor y la vida que aquella niña sentía hacia su
tierna y pequeña amiga llamada Tutu la tortuguita.
El amor tiene diferentes
manifestaciones, matices y colores… desde un padre a su hija y de esa misma
niña hacia una pequeña tortuguita. Sin embargo, por sobre todas las cosas es
amor y aun después del tiempo el recuerdo de dicho e indescifrable sentimiento trascenderá
en la memoria de quienes amamos por difíciles que sean los momentos, rompiendo
las barreras del olvido y habitando por siempre en la retentiva.
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